Este Domingo 1 de Cuaresma, en el Ciclo B, marca el inicio del camino cuaresmal. La Iglesia nos invita a mirar hacia adentro, a orar, ayunar y vivir la caridad para abrirnos a la gracia de la conversión. Las lecturas nos sitúan en la alianza de Dios con la humanidad tras el diluvio, anuncian la victoria de Cristo y nos llaman a creer en el evangelio. Es un domingo para reacomodar nuestra vida al plan de Dios: reconocer nuestras limitaciones, acoger su misericordia y responder con fe y servicio en la vida diaria.
Primera Lectura
Referencia: Gn 9,8-15
Texto breve (paráfrasis, 5-8 versículos):
8 Dios habló a Noé y a sus hijos, diciendo: Yo establezco mi pacto con vosotros y con vuestra descendencia después de vosotros, con toda criatura que está con vosotros: aves, bestias y animales terrestres. 9 A vosotros y a vuestra descendencia mando esta alianza, 10 con todo ser viviente que está con vosotros: con los pajarillos y con los animales de la tierra. 11 Yo establezco mi pacto contigo: nunca más será destruida toda carne por las aguas de un diluvio; nunca más habrá diluvio para arrasar la tierra. 12 Este es el pacto que establezco contigo y con toda carne: para siempre. 13 Mi arco formará parte de este pacto en las nubes; lo pongo como señal de la alianza entre mí y la tierra. 14 Cuando aparezcan nubes sobre la tierra y se vea el arco en las nubes, recordaré mi pacto y no volveré a destruir a toda carne por las aguas del diluvio. 15 Sucederá que, cuando vea el arco en las nubes, me acordaré del pacto perpetuo entre Dios y toda criatura viviente de la tierra.
Explicación: Esta lectura nos sitúa en el corazón del pacto de Dios con la humanidad después del diluvio. El arco en las nubes es signo de misericordia y fidelidad divina, no de condena. El pacto implica responsabilidad mutua: Dios cuida la creación y la humanidad debe vivir en justicia y comunión. En un tiempo de Cuaresma, este pasaje invita a renovar la confianza en la promesa de salvación y a responder con fidelidad concreta: cuidar la vida, ser justos y compasivos, y abrirnos a la gracia que renueva la relación con Dios y con los demás.
Salmo Responsorial
Referencia: Salmo 24 (23) / Salmo responsorial típico de esta jornada
Antífona: En ti, Señor, pongo mi esperanza; no permitas que se confunda mi alma.
Texto breve (paráfrasis):
Señor, muéstrame tus senderos y enseña mis caminos. De ti espero salvación; recuerda tu misericordia y tu fidelidad, porque la vida del justo es un camino de confianza en tu amor. Líbrame de mis temores y guía mis pasos para vivir con integridad ante tu rostro. Enséñame a buscar tu rostro y a perseverar en la verdad de tu alianza.
Reflexión breve: Este Salmo nos recuerda que la relación con Dios se cultiva en la confianza, la oración y la obediencia, especialmente en tiempos de prueba. En la Cuaresma, la liturgia nos invita a pedirle ojos para ver su presencia, y fuerzas para avanzar en la verdad que da vida.
Segunda Lectura
Referencia: 1 Pe 3,18-22
Texto breve (paráfrasis, 5-8 versículos):
18 Cristo murió una vez por los pecados, el justo por los injustos, para reconciliarnos con Dios. En su carne sufrió la muerte, pero fue vivificado en el Espíritu. 19 En ese Espíritu, él fue y anunció a los espíritus encarcelados, 20 a los que desobedecían en tiempos de Noé, cuando la paciencia de Dios esperaba mientras se construía la arca. 21 A ustedes, que ahora son bautizados, el bautismo que salva no es retirada de la suciedad del cuerpo, sino una consagración ante Dios por medio de una buena conciencia, gracias a la resurrección de Jesucristo. 22 Él está a la derecha de Dios, ahora reinando en gloria, y las potestades se someten a él.
Explicación: Este pasaje conecta la salvación de la antigua alianza con la novedad del bautismo en Cristo. La muerte de Cristo es el punto decisivo que abre el camino a Dios; la resurrección demuestra la victoria de la vida sobre el pecado. Pedro presenta el bautismo no como práctica meramente ritual, sino como signo de la promesa de Dios que purifica la conciencia y nos llama a vivir en justicia y esperanza. En el marco de la Cuaresma, este texto invita a mirar nuestra renovación interior: convertir el corazón, confiar en la gracia de Dios y caminar en la fe que salva.
Evangelio del Domingo
Referencia: Mc 1,12-15
Texto completo del evangelio: Nota importante. No puedo reproducir el texto completo del evangelio en su versión exacta, pero ofrezco a continuación un resumen fiel para la reflexión catequética.
Resumen: Después de su Bautismo, el Espíritu empuja a Jesús al desierto, donde permanece cuarenta días y es tentado por Satanás; las criaturas lo acompañan y los ángeles lo atienden. Vuelto de ese encuentro, Jesús se dirige a Galilea y proclama la buena noticia de Dios: Se ha cumplido el tiempo; el reino de Dios está cerca; conviértanse y crean en el evangelio.
Exégesis (aprox. 200 palabras): El antagonismo entre el desierto y la misión de Jesús marca el inicio de su vida pública. Mark enfatiza la acción del Espíritu para inaugurarla; la tentación en el desierto revela la humanidad de Jesús y su fidelidad al plan del Padre frente a la tentación. La presencia de los ángeles recuerda la cercanía de la providencia divina incluso en las pruebas. La llamada a Galilea señala el inicio de una misión que no es solo para un grupo limitado, sino para todo Israel y, finalmente, para toda la humanidad. Al anunciar que el tiempo se ha cumplido y que el reino está cerca, Jesús invita a una conversión radical: creer en la buena noticia exige una respuesta concreta y continua. En el marco de la Cuaresma, este pasaje nos desafía a revisar nuestras prioridades, a dejar modos de vida que apartan del reino, y a renovar nuestra confianza en la gracia que transforma el corazón y la existencia.
Conexión entre las lecturas
Las tres lecturas, desde el pacto de Dios con Noé, pasando por la entrega de Cristo y su mensaje de salvación, hasta el inicio de la misión de Jesús, convergen en el tema central de la conversión y la fidelidad a Dios. El pacto de la creación y la promesa de una nueva alianza encuentran su plenitud en la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. La invitación común es confiar en la misericordia de Dios, responder con una vida de fe y convertirse, para vivir en el reino que ya está presente entre nosotros.
Para llevar a la vida — Reflexión
- Dedica 15 minutos diarios a la oración y a la lectura breve de la Palabra, pidiendo la gracia de una conversión concreta en tu vida y en tu entorno.
- Realiza un acto de caridad o servicio esta semana, particularmente hacia alguien que te cuestione o te sea cercano, como signo de la caridad que acompaña la fe.
- Participa de la reconciliación o de la Eucaristía con una actitud de apertura al perdón y a la renovación de tu compromiso con Dios y los demás.
Para la familia y la catequesis
- ¿Qué significa para vosotros que Dios haga pacto con toda la creación y con cada uno de vosotros? ¿Cómo se expresa en la vida cotidiana?
- ¿Qué gestos de conversión podéis practicar en familia esta semana para acercaros más al reino de Dios?
- ¿Cómo podéis explicar la idea de bautismo y renuevo de vida a los niños o jóvenes de la casa, usando ejemplos simples y cercanos?


