Ascension — Ciclo A: Lecturas, Evangelio y Reflexión

Domingo Ascensión A (Ciclo A): Lecturas, Evangelio y Reflexión para la Misa

En este Domingo de la Ascensión, dentro del Tiempo Pascual, la Iglesia nos invita a contemplar al Señor que asciende a la gloria del Padre y a dejarnos impulsar por el Espíritu para la misión. Es un tiempo de esperanza: mirar al cielo sin perder de vista la historia del mundo, saber que Jesucristo acompaña a su pueblo y confía a la comunidad la tarea de llevar el Evangelio a todas las naciones. A través de las lecturas de Hechos, Efesios y el Evangelio de Mateo la liturgia nos llama a vivir como discípulos que siguen al Maestro, confiando en su presencia y en su poder transformador.

Primera Lectura

Lectura breve de Hechos 1,6-11. En resumen: los apóstoles preguntan si en este tiempo restablecerás el reino para Israel. Jesús les dice que no les corresponde conocer los tiempos puestos por el Padre y que recibirán poder cuando venga el Espíritu Santo; así serán testigos en Jerusalén, Judea, Samaria y hasta los confines de la tierra. Luego es elevado a los cielos y una nube lo oculta; dos hombres vestidos de blanco les anuncian que volverá de la misma forma en que lo vieron irse al cielo.

Explicación: este pasaje sitúa la misión de la Iglesia en la presencia del Espíritu. La ascensión no es retirada de la historia, sino la ratificación de la autoridad de Cristo. La promesa del Espíritu impulsa a salir a anunciar con valor y testimonio. La escena apunta a una misión universal que comienza en Jerusalén y se extiende a toda la humanidad. Con Cristo exaltado, la Iglesia camina en la historia confiando en la presencia del Maestro y en el poder que envía el Espíritu.

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Salmo Responsorial

Antífona: Dios se eleva entre cantos de júbilo y la tierra celebra su gloria. El salmo invita a alabar a Dios por su triunfo y su cercanía, recordando que su pacto es fortaleza para su pueblo. Reflexionemos sobre su fidelidad, que sostiene a su Iglesia en las pruebas y la convierte en camino de esperanza.

Reflexión breve: la ascensión nos recuerda que Dios no nos abandona; nos envía con el Espíritu para vivir como hijos y testigos del amor que salva.

Segunda Lectura

Lectura de Efesios 1,17-23. Parafraseada: pido al Señor que el Espíritu de sabiduría y revelación ilumine a la comunidad para conocer la esperanza de la llamada de Dios, la riqueza de la gloria de la herencia de los santos y la grandeza de su poder para los que creen. Este poder se manifestó en Cristo al resucitarlo de entre los muertos y sentarlo a su derecha en los cielos, por encima de toda autoridad y poder. Cristo es la Cabeza de la Iglesia, que es su cuerpo, la plenitud de Aquel que lo llena todo en todos.

Explicación: en este pasaje se afirma la dignidad de la Iglesia como cuerpo de Cristo y la centralidad de la resurrección y exaltación. La Cabeza dirige y sostiene a la comunidad; el Espíritu otorga sabiduría para vivir la fe en comunión, servicio y misión. La fuerza del Resucitado transforma la vida de cada creyente y llama a vivir en la verdad del evangelio, en comunión e historia, confiando en la acción de Dios en medio de nuestro mundo.

Evangelio del Domingo

Evangelio según San Mateo 28,16-20: Parafraseado: los once discípulos van a Galilea y contemplan a Jesús en un monte. Lo veneran, pero algunos dudan. Jesús les habla con autoridad celestial y les encomienda una misión universal: hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que les he mandado. Y les garantiza su presencia constante hasta el fin de los tiempos.

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Exégesis: este texto cierra el relato de la vida terrenal de Jesús e inaugura la misión de la Iglesia. La fórmula trinitaria del bautismo subraya la comunión con Dios y la autoridad divina que acompaña a la comunidad. La gran comisión no es solo un mandato externo, sino una invitación a participar de la vida de Cristo resucitado en cada paso de la vida cotidiana. La promesa de su presencia constante hasta el fin del mundo ofrece esperanza y confianza; la ascensión se entiende como tránsito a una nueva forma de presencia, ahora mediada por el Espíritu que guía y fortalece a la Iglesia en su misión.

Conexión entre las lecturas

Las tres lecturas revelan un mismo hilo: la presencia de Cristo resucitado se traduce en una misión. En Hechos, la ascensión y la promesa del Espíritu empujan a la comunidad hacia la misión universal; en Efesios, la gloria de Cristo y la Cabeza de la Iglesia sostienen esa misión; en el Evangelio, Jesús envía a sus discípulos a toda la humanidad con su presencia al lado de ellos. Así, la pascua se perfecciona: el encuentro con el Cristo glorificado se traduce en testimonio y servicio en el mundo.

Para llevar a la vida — Reflexión

  1. Abre la semana a la acción del Espíritu para discernir cómo vivir con mayor fidelidad al Evangelio en las tareas diarias.
  2. Busca una acción concreta de servicio a los demás, especialmente a los más pobres, como signo de la fe viva.
  3. Revisa cada día si tus decisiones reflejan la presencia de Cristo que acompaña en casa, en el trabajo y en la escuela.
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Para la familia y la catequesis

  • Cómo puedes imaginar la presencia de Jesús en la vida diaria de tu familia?
  • Qué gesto de servicio puedes hacer esta semana para demostrar que son discípulos de Cristo?
  • Cómo explicar a los niños el significado de la Trinidad en la misión de la Iglesia?
Erica Sibari

Erica Sibari

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