6 Pascua — Ciclo A: Lecturas, Evangelio y Reflexión

Este Domingo 6 de Pascua, A, cae en pleno Tiempo Pascual. La Iglesia nos invita a vivir la alegría pascual a través de la misión, la presencia de Dios y la esperanza en medio de las pruebas. En las lecturas de Hechos, Pedro y Juan, y del Evangelio según San Juan, se despliega el triple gesto de anunciar, defender con mansedumbre la esperanza y recibir al Espíritu que consuela y guía. El Señor no nos deja solos; nos da el Pare1clito para vivir como testigos de la resurreccif3n. Preparemos el corazf3n para recibir la Palabra y la gracia que renuevan nuestra vida.

En este deda, el Evangelio de Juan recuerda que Jesfas no nos deja huerfanos, sino que enveda al Pare1clito. En las lecturas de Hechos y de la Primera Carta de Pedro se ve la Iglesia en marcha: el anuncio del Evangelio que transforma corazones; la paciencia y la defensa de la esperanza con mansedumbre; y el vínculo entre sufrimiento, resurreccif3n y la presencia de Dios. Prepare9monos para acoger al Espíritu, para vivir como testigos de la caridad pascual y para que el amor de Cristo se haga visible en nuestras casas, parroquias y comunidades.

Primera Lectura

Referencia completa: Hch 8,5-8.14-17

Texto breve: 5 Felipe fue a la ciudad de Samaria y les predicf3 a Cristo. 6 La gente oeda a Felipe y miraba las seles que haceda. 7 Porque muchos endemoniados eran expulsados, y muchos cojos y lisiados quedaron sanos. 8 Hubo gran gozo en aquella ciudad. 14 Cuando los apf3stoles en Jerusale9n oyeron que Samaria habeda recibido la palabra de Dios, enviaron alled a Pedro y a Juan, 15 quienes al bajar oraron por ellos para que recibieran el Espíritu Santo; 16 pues no habeda descendido todaveda sobre ninguno de ellos; lo habedan bautizado en el nombre del Sef1or Jesucristo. 17 Entonces les impusieron las manos y recibieron el Espíritu Santo.

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Explicacif3n: En estos versfas se ve un cambio clave: el anuncio del Evangelio en Samaria y la apertura del Espíritu a los gentiles. Felipe, impulsado por el Espedritu, proclama a Cristo y la gente escucha y ve las seles; muchos son liberados de la opresif3n y queda patente que la gracia de Dios llega a lugares impensados. La imposicif3n de manos por parte de los apf3stoles confirma que la fe cristiana no se transmite solo por bautismo, sino tambie9n por la recepcif3n del Espedritu en la comunidad de la Iglesia. Esto señala la universalidad de la salvacif3n y la continuidad de la misif3n. En nuestras comunidades, el don del Espedritu sigue fortaleciendo la fe, renovando la esperanza y promoviendo la comunif3n en la misif3n.

Salmo Responsorial

Salmo: 66 (67) Antedfona: A ti, oh Dios, cantamos; a ti te alabará toda la tierra.

Reflexif3n breve: El salmo invita a reconocer la grandeza de Dios y a agradecer por las obras de salvacif3n que se derraman sobre toda la humanidad. En la fiesta de la Iglesia en Pascua, este canto de alabanza acompa la apertura misionera y la gracia que nos impulsa a vivir como pueblo de Dios, unido por el mismo Espedritu y llamado a proclamar sus maravillas en todo lugar.

Segunda Lectura

Referencia completa: 1 Ped 3,15-18

Texto breve: 15 Santificad en vuestros corazones a Cristo como Sef1or, y este1is siempre preparados para responder a todo aquel que os demande razf3n de la esperanza que hay en vosotros; 16 hacedlo con mansedumbre y reverencia, teniendo buena conciencia, para que, cuando os difamen, los que difamen vuestro buen comportamiento en Cristo sean avergonzados. 17 Porque es mejor padecer por hacer el bien, si eso es la voluntad de Dios, que por hacer el mal. 18 Porque tambie9n Cristo padecif3 una vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevaros a Dios, muerto en la carne, sino vivificado en el Espíritu.

Explicacif3n: Estas palabras de Pedro sitfan la esperanza cristiana en la vida diaria. El cristiano que confiesa la fe debe estar listo para explicar la razf3n de su esperanza, pero la defensa debe hacerse con mansedumbre y reverencia, preservando una buena conciencia. En un mundo que a menudo ridiculiza la fe, la actitud de humildad y fidelidad es testimonio poderoso. El pasaje recuerda que Cristo, en su pasacif3n, muestra el camino de la justicia: el sufrimiento puede ser parte de la misif3n redentora de Dios. La llamada no es vencer con fuerza, sino vivir de manera coherente con la esperanza en Cristo, sabiendo que la vida nueva pasa por la cruz y por la presencia del Espedritu que nos sostiene.

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Evangelio del Domingo

Referencia completa: Jn 14,15-21

Texto: 15 Si me ame1is, guardad mis mandamientos. 16 Y yo rogare9 al Padre y os dare1 otro Pare1clito para que este9 con vosotros para siempre, 17 el Espedritu de la verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no le ve ni le conoce; vosotros le conoce9is, porque vive con vosotros y estare1 en vosotros. 18 No os dejare9 hue9rfanos; vendre9 a vosotros. 19 Aun un poco y el mundo no me vere1, pero vosotros me vere9is, porque yo vivo, y vosotros vivire9is. 20 En aquel deda sabre9is que yo estoy en mi Padre, y vosotros en med, y yo en vosotros. 21 El que tiene mis mandamientos y los guarda, e9se es el que me ama; y el que me ama sere1 amado por mi Padre, y yo le amare9 y me manifestare9 a e9l.

Exposicif3n exege9tica: En este pasaje de Juan 14, 15-21, Jesufas revela una promesa central para la vida de la comunidad creyente. El amor a Cristo se muestra en la obediencia a sus mandamientos, pero la fuerza para vivir esa obediencia no proviene de la fuerza humana sino de la promesa del Espedritu, el Pare1clito, que vendre1 a estar con nosotros para siempre. El Espedritu es la presencia de la verdad, que mantiene vivas las ce9lulas de la fe en medio de la prueba. La promesa de no dejar a los discípulos hue9rfanos confirma una relacif3n íntima, de Jesus con el Padre y de los creyentes con Cristo. En Pascua, la Iglesia recibe esta comunicacif3n y se enciende en misif3n y testimonio, con la gracia del Espedritu que inspira oracif3n, caridad y servicio.

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Conexión entre las lecturas

Las tres lecturas se entrelazan en torno a la presencia y la acción del Espedritu en la vida de la Iglesia. Hechos muestra la misif3n que se abre a nuevos pueblos gracias a la ime1n de manos y a la gracia que llega a Samaria. 1 Pedro llama a defender la esperanza con mansedumbre, viviendo de manera coherente con esa esperanza ante cualquier difamacif3n. Juan presenta al Espedritu como la presencia permanente de Cristo entre nosotros. Juntas, estas lecturas revelan que la Pascua no es solo un hecho pasado, sino una gracia vigente que crea comunidades, impulsa la misif3n y sostiene la vida en libertad y verdad.

Para llevar a la vida — Reflexión

  • Pide cada deda al Espedritu Santo que te conceda mansedumbre, verdad y valor para vivir la fe en casa, en la parroquia y en tu trabajo.
  • Busca oportunidades concretas para contar tu esperanza con caridad y respeto hacia los que cuestionan la fe.
  • Acoge la presencia de Cristo en tu vida orando por quienes te rodean, especialmente por los me1s necesitados y por quienes no comparten tu camino cristiano.

Para la familia y la catequesis

Preguntas para compartir en familia o en grupo: 1) ¿De qué manera sentimos la presencia del Espedritu en nuestras relaciones familiares esta semana? 2) ¿En que9 situaciones nos ha pedido la vida cotidiana que seamos manso y receptivos ante la esperanza que Dios nos ofrece? 3) ¿Cf3mo podredamos apoyar a alguien que este9 buscando a Dios o acercarse a la fe?

Erica Sibari

Erica Sibari

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