El Domingo Navidad B, en el ciclo B, nos sitúa en la fiesta central de la Navidad: el misterio de la encarnación. Estamos en el tiempo navideño, un periodo de gozo, gratitud y esperanza. La Iglesia invita a volver la mirada a Belén para descubrir que Dios se ha hecho cercano, que la luz de la Palabra rompe las tinieblas y que la gracia de Dios se derrama sobre toda la humanidad. En la liturgia de hoy, se nos propone acoger al Salvador como quien es y dejar que su presencia transforme nuestros deseos y nuestras relaciones, especialmente con los pobres, los afligidos y los que esperan consuelo.

